Las juntas del motor

El motor está compuesto por diversas piezas; no obstante, se divide en tres partes principales: culata, bloque y cárter. Es en ellas en donde se localizan las juntas principales, las demás se utilizan en el filtro de aceite, múltiple de admisión o colectores y su función en todos ellos es la misma, evitar fugas de cualquier tipo.

Tipos de juntas

Estas se elaboran de materiales blandos como cocho, goma, aleaciones de aluminio, etc.; sin embargo, no es a eso de lo que se refieren sus tipos:

Junta de tapa de válvulas: evita las fugas de aceite, para mantener bien lubricada la zona. Esta pieza se hace preformada con el contorno  inferior de la tapa.

Junta de tapa de cilindros: impide que se mezclen el agua con el aceite en el interior de la cámara de combustión, sellando la unión del bloque con la tapa. Algunos modelos de coches de 90 utilizan tapas de asbesto, pero las versiones modernas de esos tipos las han reemplazado por unas laminadas debido a lo nocivo del material utilizado anteriormente. Su preformado copia la figura superficial del bloque y su tapa.

Junta de múltiple de admisión: al igual que el resto de las juntas impide fugas, aun siendo el asbesto un material perjudicial, gran parte de la pieza está elaborada con dicho componente. Ella contiene el combustible justo para la combustión interna y su preformado es igual a la del múltiple.

Junta del cárter: es aquí donde más se concentra el aceite utilizado por el motor. A razón de que esta pieza es propensa a recibir impactos, sus juntas deben revisarse regularmente para asegurarse de que no existan escapes o deformaciones. La forma de la junta es similar al contorno del cárter.

Junta del filtro de aceite: encierra el filtro de manera hermética, permitiendo así que el fluido pueda correr como se debe. Su forma es algo complicada por copiar la forma del porta filtro que suele ser cónica.

Junta de bomba de agua: no permite las filtraciones y su empacadura simula la superficie de contacto de la pieza.

Las juntas pueden ser un amortiguador, sellador, aislador o espaciador, y de ello dependerá el material del que estén hechas y su grosor. Por todas esas cualidades es que son tan importantes, ya que son un gran apoyo para el elemento al cual auxilian o unen.

Una avería de temer es la de la junta de culata por lo cara que es, tanto que muchos prefieren dar un alto y decidir “vendo coche para desguace” en lugar del “todo tiene reparación”. Esta última opción implicaría los servicios de un especialista y ello supone largas horas de mano de obra, y si hay deformaciones de la pieza habría que cambiarla o rectificarla.