El experimento Kellogg
El experimento al que dedico este artículo tiene tanto de escabroso como de curioso. Tan solo dejadme que os haga una pregunta para que reflexionéis:
¿Someteríais a vuestro propio hijo de 10 meses a un experimento con monos para comprobar cómo evoluciona su crecimiento y su inteligencia en su infancia comparándola con la de un mono?.
Dado que la información en castellano es casi inexistente, he tenido que extraerla y traducirla del informe oficial de los años 30. Espero que os guste y os llame la atención.
¿Cómo surgió esta idea?
La idea surgió alrededor de los años 30 cuando el psicólogo W.N.Kellogg, recién licenciado en la Universidad de Columbia (EEUU) e impulsado por un artículo de periódico, decidió iniciar este experimento con su propio hijo. El artículo que le causó tanto interés trataba sobre “Niños lobo”: dos niñas indias encontradas en una cueva habitada por lobos se comportaban como tales; comían y bebían como animales, gruñían, utilizaban sus manos solo para andar a gatas (su medio de locomoción)… Se les trató de enseñar a andar y aprendieron, pero nunca pudieron correr; en cuanto al lenguaje, una adquirió un vocabulario de 100 palabras pero el otro solo supo gruñir. Las dos murieron muy jóvenes y las sociedad de la época (acordaros los años 30) las consideró como disminuidas psíquicas. Kellogg tenía otra interpretación, él consideraba que “las niñas lobo” habían nacido con una inteligencia totalmente normal, pero que, por las condiciones en las que se criaron aprendieron a vivir como animales de esto dedujo que determinadas edades son esenciales para la integración en una sociedad u/o cultura.
El proyecto
Kellogg quería demostrar su teoría pero no estaba dispuesto a utilizar a un humano como cobaya para integrarlo en un entorno de animales, así que lo hizo al revés; cogió un animal, en este caso, un mono, y lo introdujo en un entorno humano. Su teoría decía que era en la infancia cuando se determinaban la mayor parte de los factores de adaptación al entorno, por ello, decidió utilizar una mona llamada Gua de 7 meses y medio y a su hijo Donald de 10 meses. Al principio no estaba contento con esta diferencia de edad pero no había otra alternativa así que a lo largo de 9 meses, crió al mono y a su hijo como iguales. Los factores que se evaluaron durante ese tiempo fueron los siguientes: comportamiento social y afectivo, emocional, alimenticio, locomoción, comunicación y lenguaje e inteligencia.
Comportamiento social y afectivo
Desde el primer momento en el que Gua (Mono) y Donald entraron en contacto sintieron interés y curiosidad mutua. En los primeros contactos, Gua era la más afectuosa y extendía sus labios con intención de dar un beso. En cambio, Donald, más tímido, se sorprendía pero no hacia movimientos esquivos de rechazo al beso. A lo largo del experimento se forjo una buena amistad entre Gua y Donald. Si Donald era desplazado a otra habitación Gua le seguía. Si Gua lloraba porque estaba castigada, Donald la abrazaba…
Las principales conclusiones que se extrajeron de este estudio en el comportamiento social de Gua fueron estas:
Dependencia Física como un bebe: Atención, comida, cuidados…
Dependencia mental: Gua era más dependiente de su “padre” Winthrop Kellogg que de Donald, no podía estar sola mientras que Donald podía estar perfectamente entreteniéndose solo. La fijación en Winthrop se volvió muy grande, tanto que si éste se tenía que ausentar durante varias horas ella cogía un artículo que tenía en su bata que le recordaba a él hasta que volviese. La dependencia de Donald, a diferencia que la de Gua, era de su madre y no era tan escandalosa…
Comportamiento emocional
En el informe oficial el comportamiento está dividido en:
Emociones Agradables:
Risa: A la edad de 8 meses Gua tuvo por primera vez las típicas exhalaciones de risa pero no las vocalizaba y respondía únicamente a estímulos directos y físicos. A los 11 meses ya se podía distinguir una risa humanizada en Gua y no necesitaba de contacto para producírsela.
Besos: El acto de besar en Gua al principio no tenía “sentimiento” pero poco a poco fue cogiendo un significado para ella sirviéndole para pedir perdón por sus errores y conseguir cosas. Donald adquirió tantos gestos emocionales como Gua apareciendo en él los primeros gestos afectivos a una edad de 18 meses pero nunca tan grandes como los de ella.
Emociones Desagradables:
Celos: Los celos siempre estuvieron más presentes en Gua que en Donald. Gua tenía celos desde los 8 meses, siempre quería lo que Donald tenía o había tenido en sus manos. Cuando el niño alcanzo los 16 meses los celos llegaron a las manos y se peleaban por los juguetes, la violencia de Gua era mayor, respondía ante las situaciones llevada por sus impulsos animales y sin control alguno.
Inteligencia
Resolución de problemas: Sabiendo la actitud que probablemente tendría Gua, el experimentador la situó en una silla de bebe y
le ordenó que no se moviese de allí mientras que el trabajaba a una corta distancia. Gua se volvió histérico y empezó a llorar por no poder moverse de allí. Trato de bajar pero el investigador le ordenó que se quedase allí. La curiosa manera en que Gua resolvió su problema fue bajarse de la silla en un momento de despiste y rápidamente empujarla al lado de la mesa en la que se encontraba trabajando el experimentador. Esto denotaba una gran capacidad intelectual, piensen que estamos hablando de un chimpancé de 10 meses…
Alimentación
En la forma de alimentarse la adaptación de Gua fue increíble comportándose tal y como un humano. Eso sí comenzó a comer con cuchara antes que Donald y correctamente…


Locomoción
Nuestra chimpancé aprendió a caminar erguida nada más y nada menos que a la edad de 11 meses, manteniéndose estirada casi durante todo su tiempo de ocio. Cuatro meses después, consiguió bastante fuerza y ya caminaba durante más tiempo sin gatear sirviéndole sus largos brazos para mantenerse en equilibrio. Sin embargo, Donald dio sus primeros pasos a los 10 meses pero hasta los 18 no caminaba sin asistencia.
Comunicación y lenguaje:
Gua siempre pareció tener un lenguaje muy rudimentario con una comunicación gestual, no obstante se evaluaron los siguientes aspectos:
Lenguaje de acción: Es el lenguaje que utilizan los bebes que no saben hablar para pedir algo mediante gestos. Si Gua quería comer, mordía la bata de los experimentadores o se chupaba el dedo; a los 10 meses aprendió a pedir que la llevasen a la cama tirándose al suelo en medio de una actividad durante unos segundos.
Comunicación vocal: La diferencia entre Donald y Gua en este aspecto fue favorable al niño teniendo este una cierta superioridad. Nuestro animalito tuvo un gran progreso, utilizaba mucho los labios y con más facilidad que Donald pero su nivel de lenguaje solo le servía para vocalizar cosas sencillas, gritar, llorar e imitar a humanos en cuanto a estornudos, tos, risa… El contacto entre Gua y Donald causó que este último comenzase a imitarla ladrando si tenía hambre, he incluso lamía restos de comida del suelo y mordisqueaba los zapatos.
Comprensión lingüística: Por increíble que parezca el mono era superior al niño respondiendo a la voz humana. Gua comenzó a reconocer palabras simples como “no-no” y “kiss-kiss”. A los 9 meses y medio de Donald el desarrollo en este ámbito se activo e incluso superó al de Gua. Al final de estos la capacidad de comprensión de Donald era de 107 palabras mientras que la de Gua era de 95.
| Comprensión | Donald | Gua |
| No No | 12 Meses | 7 Meses |
| Cierra la puerta | 14 Meses |
13 Meses |
| ¿Dónde está tu nariz? | 16 Meses | 14 Meses |
| Cierra el Cajón | 18 Meses | 15 Meses |
Conclusión
En conclusión, a pesar de que este experimento tuvo una gran repercusión en la psicología y sociología, el hecho de practicar experimentos científicos que pueden causar trastornos con bebes no deja de ser éticamente incorrecto. Tanto Gua como Donald heredaron ciertos rasgos a raíz de esta experiencia, Gua rasgos humanos y Donald rasgos de simio. Kellogg llego a la conclusión de que realmente las condiciones en las que se cría un ser son determinantes en su desarrollo pero no solo depende de esto ya que siendo el mono un pariente cercano del hombre no se adapto totalmente, también intervienen factores genéticos y propios de cada especie. Como mención final, a pesar de los comportamientos simiescos adquiridos por Donald en su etapa de desarrollo consiguió terminar con nota la carrera de medicina.
Fuentes:
http://www.psy.fsu.edu/history/wnk/ape.html
http://www.anfrix.com/el-experimento-de-kellogg
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